Mostrando entradas con la etiqueta Destacados Mundo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Destacados Mundo. Mostrar todas las entradas

25 agosto 2014

Andrés Burgos: Señores humoristas: no se hagan los maricas

Transcrito de El Tiempo (Colombia) - 24.08.2014
Publicación original

Por Andrés Burgos (bloggero)


Señores humoristas: no se hagan los maricas

Piroberta sale al escenario quebrando su cadera con cada paso. La mano alzada y el brazo flexionado como si fuera una mesera de maneras exageradas que lleva una bandeja invisible. Su rutina de algo más de cinco minutos consiste en hacer reír al público contándole anécdotas de una autobiografía imaginada. Y el público se ríe. Se ven soldados de algún batallón, estudiantes de algún colegio público y delegaciones de algún municipio del país, todos muertos de la risa con cada apunte de la loca más famosa del país:

-“Le dije a mi papá que quería ser bailarina de ballet y me dijo que no, que eso era para gays. Dije yo, bueno, quiero ser estilista. Que no, que eso es para gays. Entonces yo quiero ser decoradora de interiores. Que no, que eso es para gays… Y ahora soy gay y no sé hacer nada”.

Julián Madrid es el humorista detrás de la loca Piroberta. Lleva catorce años presentándose en Sábados Felices y desde hace seis, hace parte del elenco del programa de humor más longevo del país. Poco ha cambiado desde sus primeras presentaciones: después de más de una década de carrera humorística, su show se sigue basando en la ridiculización de homosexuales. Pese a su éxito inobjetable, hay que decir que no hay nada de novedoso en la caracterización de Piroberta, antes de su aparición ya otros actores y comediantes se habían encargado de estereotipar a los homosexuales: recuerdo decenas de locas anónimas y otras que no lo fueron tanto, como Michael Delano o Hugo Lombardi, el diseñador de Ecomoda, escenario de la novela “Betty la fea”.

Muchas generaciones de colombianos han crecido con esos referentes de la homosexualidad y aún hoy son muchos los que creen que el homosexual es una especie de animalito con plumas que siempre está en celo, que le gusta hacer show, que es promiscuo y a la vez posesivo, que se sabe todos los chismes del barrio y que suele ser peluquero o diseñador. En gran medida la culpa es de la tele, por supuesto, pero el estigma también es producto de nuestra falta de educación y tolerancia, de la pacatería del colombiano que desestima todo lo que sea diferente y de la falta de criterio de los televidentes, que consumen cualquier fórmula humorística que reafirme sus prejuicios.

Si bien la solución definitiva contra la segregación no radica en quitarle el micrófono a estos payasos homofóbicos, sí hay que comprender que el restablecimiento de derechos de los homosexuales, tan en boga por estos días, es un proceso social que no sólo le incumbe a las altas cortes sino a todas las esferas de la sociedad, incluyendo, desde luego, a los medios de comunicación que tanto daño causan con sus caricaturizaciones.

Ojalá que los humoristas dejen, literalmente, de hacerse los maricas, y comprendan que las preferencias sexuales de algunos no son un chiste, sino una opción de vida que los gays han defendido a costa de persecuciones y crímenes de odio. Y eso no tiene nada de gracioso.


08 mayo 2014

María Marín: Tu hijo también es perfecto

Transcrito de La Prensa Gráfica - 08.05.2014
Publicación original

Por María Marín - Motivadora internacional


Tu hijo también es perfecto



“¡Prefiero que seas delincuente a que seas gay!”, dijo alteradísima una madre en un programa de televisión hispano cuando su hijo adolescente le reveló que no le gustaban las chicas. “¿Diosito, qué hice para merecer este castigo?” añadió para complicar más el drama. 

Aunque hoy día este tipo de reacción está cada vez más erradicada en el contexto familiar latino, todavía quedan muchísimos padres que no quieren aceptar, ni saben enfrentar el momento en que descubren que su hijo es gay. La reacción inicial es la negación. Varias de las justificaciones o soluciones absurdas que expresan algunos padres son: “esto se le va a pasar”, “está confundido”, “alguien volvió a mi hijo gay” y hasta, “voy a llevarlo a terapia para que se le quite”. No obstante, cuando un adolescente confiesa tal cosa es porque sabe en su corazón lo que verdaderamente siente. Y precisamente en ese momento es cuando más apoyo y comprensión necesita. 

Para un joven es traumático que, además de estar pasando por un momento tan difícil ya que mucha gente lo rechazará, su madre, la persona de quien espera la mayor cantidad de amor y comprensión, también se convierta en su enemiga. Por eso, el principal apoyo que un joven necesita es el de su mamá, si no lo tiene su autoestima se afectará letalmente y hasta peligra su vida. Los estudiantes homosexuales son tres veces más propensos al suicidio que el resto de los chicos de esa edad. 

Es decir, tienen 300 % más probabilidades de quitarse la vida que un joven heterosexual. Si tu hijo decide “salir del clóset” reconoce que tú no hiciste nada malo y su decisión no tiene nada que ver con su crianza. 

No trates de analizar la situación y tratar de buscar una explicación, tampoco lo juzgues ni quieras darle consejos, solo escúchalo y déjalo que hable. Te advierto que el dolor más grande que puede experimentar un niño es sentirse rechazado por sus padres. Por eso, si sientes coraje, decepción o vergüenza, reflexiona en el amor incondicional que sientes por esa criatura que es parte de ti y que ahora necesita tanto apoyo y cariño como el día en que lo ayudaste a nacer.

19 abril 2014

Janet Noseda - Hijos de padres del mismo sexo: estudios empíricos de los últimos 50 años

Transcrito de El Dínamo / Chile - 21.11.2012
Publicación original

Por Janet Noseda
Magíster en Psicología Clínica y especialista en temas de sexualidad

Hijos de padres del mismo sexo: estudios empíricos de los últimos 50 años


Poco o nada se consigue discutir estos temas sin datos empíricos, pues se termina discutiendo desde ideologías y prejuicios y no desde la evidencia científica.

Como psicóloga he observado bastante ignorancia en cuanto a la homosexualidad, prejuicios y creencias que no tienen fundamento empírico alguno. Una de las creencias que más me ha llamado la atención es que las personas homosexuales no pueden criar hijos.

Quienes defienden esta tesis, tienden a apoyarse en la creencia de que la familia se compone de un hombre y una mujer, que los homosexuales tienen más problemas mentales en comparación con heterosexuales, tenderían a la pedofilia y sus hijos presentarían perturbaciones mentales, desarrollándose más tarde ellos mismos como homosexuales o presentarían trastornos de la identidad de género.

Poco o nada se consigue discutir estos temas sin datos empíricos, pues se termina discutiendo desde ideologías y prejuicios y no desde la evidencia científica. Por lo tanto, he decidido realizar una traducción del documento de la Asociación Americana de Psicología (APA) sobre padres del mismo sexo, que reúne las investigaciones empíricas de los últimos cincuenta años realizadas en países de todos los continentes, que suma más de 1.000 sujetos estudiados. Veamos a continuación, cual es la evidencia empírica que sustenta cada una de las creencias de que padres del mismo sexo no pueden adoptar o tener hijos:


Salud mental de lesbianas y homosexuales
La homosexualidad fue sacada del Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales DSM en el año 1974, luego de tres décadas de investigaciones científicas que demostraron que la homosexualidad, lesbianismo y bisexualismo no tenía como característica pérdida del juicio de realidad, alteración del pensamiento o de las habilidades sociales o vocacionales (APA, 1974) (algunas investigaciones: Gonsiorek, 1991; Hart, Roback, Tittler, Weitz, Waltson & McKee, 1978; Reiss, 1980). La homosexualidad no implica un trastorno psicológico en sí misma pero la discriminación social puede tener como consecuencia depresión, ansiedad y baja autoestima.

Thompson, en el año 1971, comparó a 127 hombres y 84 mujeres de orientación homosexual con 123 hombres y 94 mujeres de orientación heterosexual. Las características psicológicas no mostraron diferencias entre ambos grupos.


Habilidades parentales de homosexuales y lesbianas
Tasker y Golombock (1997), realizaron un estudio en que encontraron que los hijos de parejas del mismo sexo sufren menos síndrome de alienación parental (sindroma que se presenta cuando los padres divorciados “se pelean” por el amor del hijo, causándole culpa) que los hijos de parejas heterosexuales.
Bigner, en 1989, estudió a 33 padres heterosexuales y 33 padres homosexuales a través del inventario de conducta parental de IOWA. Los resultados mostraron que los padres homosexuales eran más atentos a las necesidades de sus hijos y utilizaban más el reforzamiento que el castigo, siendo que los padres heterosexuales utilizaban más el castigo físico. Así mismo, Boss, en el año 2004, comparó a 100 madres heterosexuales con 100 madres lesbianas a través de cuestionarios y diarios de la vida diaria, resultando ambos grupos igualmente competentes.

Comparando más de 256 padres y madres homosexuales con padres y madres heterosexuales, en diferentes estudios (Jhonson & O’ Connor, 2002; Mc Pherson, 1993; Bost et al, 2004, Kwesking & Cook, 1992; Lyons, 1983; Miller, Jacobsen Y Bigner, 1981; Murclow, 1979; Pagelow, 1980; Parks, 1998; Patterson, 2001; Rand, Graham & Rawlings, 1982; Segenthaler & Bigner, 2000; Thompson, Mc Candless & Stickland, 1971) se concluyó que las madres lesbianas muestran la misma capacidad de madres heterosexuales de lograr apegos seguros. Padres homosexuales muestran la misma capacidad de ejercer autoridad y entregar amor a sus hijos que padres heterosexuales.


Género y orientación sexual en hijos de padres del mismo sexo
Golombock en 1983, estudió a 37 niños entre 5 y 17 años de edad hijos de madres lesbianas y 38 hijos de madres heterosexuales, de las mismas edades, a través de cuestionarios y entrevistas. Los resultados arrojaron que no había diferencias entre ambos grupos en su orientación sexual, género y rol de género.
Golombock en 1996 realizó uno de los más grandes estudios en este ámbito, de carácter longitudinal en hijos de madres lesbianas. 25 niños fueron entrevistados a la edad de nueve años y luego a los 24 años. Más del 90% eran heterosexuales. Baely llegó a la misma conclusión en el año 1995, en un estudio con 82 hijos de padres del mismo sexo.

La gran mayoría de estudios en los diversos continentes arrojaron que los hijos de padres del mismo sexo no desarrollaban problemas con su identidad de género, desarrollando el rol de género esperado en cuanto a elección de juguetes y juegos, comportamiento, actividades e intereses vocacionales. (Green, 1978; Mandel, Hotvedt, Gray & Smith, 1986; Smith & Roy, 1981).

Reso, en el año 1979, aplicó el inventario de rol sexual de BEM (BSRI) a 24 adolescentes, mitad hijos de lesbianas y mitad hijos de heterosexuales. Los resultados arrojaron que las hijas de madres lesbianas eran más femeninas que las hijas de madres heterosexuales.


Salud mental de hijos de padres homosexuales y lesbianas
Chan, en el año 1998, realizó una investigación que arrojó como resultado que los niños criados en familias con padres con poco estrés, pocos conflictos entre ellos y más amor conyugal, desarrollaban un perfil psicológico y social más sano, independiente de la orientación sexual de dichos padres. El mismo autor realizó un estudio en 55 familias de lesbianas y 25 familias de heterosexuales que habían concebido a través de donación de esperma. El desarrollo de sus hijos era sano en ambos grupos, sin que la variable orientación sexual o número de padres tuviera una relación estadísticamente significativa, siendo así que el mito de que los niños deben tener un padre y una madre para crecer psicológicamente sanos, no tiene evidencia empírica.

En 1997, Tasker & Golombock, a través de técnicas proyectivas y juegos, concluyeron que los hijos de padres del mismo sexo tienden a ser más preocupados por los niños que consideran más indefensos o más pequeños que ellos, desarrollando mayor empatía que hijos de padres heterosexuales.

Uno de los estudios más grandes fue llevado en el año 2003 por Golombock, en 14.000 madres heterosexuales, lesbianas y madres solteras, a través de cuestionarios y entrevistas aplicadas a las madres, sus hijos y sus profesores. Se concluyó que los hijos de madres lesbianas y madres solteras heterosexuales, son tan bien desarrollados y bien adaptados como los hijos de madres heterosexuales.


Homosexualidad, lesbianismo y pedofilia
En un estudio descriptivo llevado a cabo por Finkelhor & Russell en 1984, se concluyó que la gran mayoría de los abusos sexuales en menores son por parte de hombres heterosexuales que en su gran mayoría, son parientes cercanos a la víctima. No hay sustento empírico para la creencia de que homosexuales y lesbianas tienden mayormente a la pedofilia.


Discriminación en la escuela
Tasker & Golombock, establecieron en el año 1997, que los hijos de padres del mismo sexo pueden ser víctimas de bullyng en la escuela por parte de personas homofóbicas pero que en comparación con el bullyng que reciben los hijos de padres heterosexuales, éste no es mayor. Se estableció a través de diferentes estudios que si se entrenaba a los hijos de padres del mismo sexo en asertividad o recibían apoyo por parte de otras familias conformadas por padres homosexuales o lesbianas, superaban esta discriminación sin que ello les provocara un problema psicológico o social.


Posición oficial de la APA
1: La homosexualidad no es una enfermedad
2: Hombres y mujeres homosexuales tienen las mismas habilidades parentales que los padres heterosexuales, y en algunos casos más habilidades.
3: Los padres del mismo sexo no tienen más tendencia al abuso de menores que los padres de diferente sexo.
4: Los niños hijos de padres del mismo sexo no difieren psicológica ni socialmente de los niños criados por padres heterosexuales.
5: Que la madre o el padre críen a sus hijos con pareja del mismo sexo no afecta al saludable desarrollo de los hijos e inclusive, estudios señalan que la presencia de esta pareja es un factor protector.
 
Todos los estudios pueden ser descargados desde el sitio oficial de la APA: http://www.apa.org/pi/lgbt/resources/parenting-full.pdf.

21 enero 2010

Amparo Rubiales: El neomachismo

Transcrito de El País - España - 15.01.2010
Publicación original


Por Amparo Rubiales (Catedrática, abogada y consejera de Estado)

El Neomachismo
Nunca pensamos que cuando nuestra democracia se fundamentó, entre otros principios, en la libertad y la igualdad, nos iba a ser más difícil hacer a esta última efectiva y, sin embargo, el miedo a la libertad del que escribió Erich Frömm no era nada comparado con el miedo a la igualdad, más generalizado y resistente.

Los que defendían "los valores" de la sociedad patriarcal, aunque lo razonaran de muy diversas maneras, eran calificados de machistas. Empezaron a estar mal considerados y fueron disminuyendo "de boquilla" los que así se denominaban; pero cuando la igualdad se va haciendo más plena comienzan a formular nuevos argumentos que, supuestamente, no la cuestionan, pero sí su forma de ejercicio, con ideas que, en ocasiones, llegan a parecer incluso "razonables". Parecen distintas de las de siempre aunque, en el fondo, desean lo mismo: la subordinación de las mujeres.

Miguel Lorente, en su libro denominado Los nuevos hombres nuevos. Los miedos de siempre en tiempo de igualdad, sostiene que el género masculino ha urdido nuevas tramas para defender su posición de poder, y éstas se basan en los supuestos problemas que la incorporación de la mujer a la vida activa ha tenido, sobre todo, en el ámbito de las relaciones familiares. A esta nueva estrategia la denomina posmachismo, por haber nacido, dice, en el contexto de la posmodernidad, y por haber mantenido desde su aparición una cierta distancia respecto a las posiciones clásicas del machismo o del patriarcado.

Sin embargo, y aunque me parece absolutamente correcto todo lo que argumenta, creo que es mejor denominar a esta nueva forma de pensamiento como neomachista, porque, cada día más, se está transformando en una nueva ideología que se va extendiendo y que se caracteriza, precisamente, por tener miedo a la igualdad. Es una nueva manera de sostener las posiciones machistas de siempre, pero con nuevos discursos y nuevos contenidos. Nadie se llama hoy abiertamente, por ejemplo, fascista, pero es evidente que hay una nueva manera de serlo, y a éstos se les denomina neofascistas.

Los neomachistas equiparan el feminismo con el machismo, tratando de crear confusión en algo que no puede tenerlo, porque pretenden cosas opuestas: éste la primacía del varón y aquél la igualdad entre mujeres y hombres. La diferencia es tan grande que no merecería la pena ni explicitarla, a no ser porque el neomachismo intenta confundir, para poder mantener mejor sus nuevas posiciones, encaminadas, como siempre, a cuestionar los derechos de las mujeres, su autonomía y la independencia ganada. No cuestionan, dicen, la igualdad, pero sí las consecuencias de su ejercicio; están en contra de la violencia de género pero manifiestan con reiteración, por ejemplo, que hay demasiados casos de denuncias falsas, sin añadir que, si así fuera, se estaría cometiendo un delito que hay que denunciar, como en cualquier otro caso.

Hay algún juez que da miedo por las cosas que dice -no quiero ni nombrarlo porque es lo que le gustaría-, pero existen, desgraciadamente, demasiados -también alguna mujer- teóricos del neomachismo que surgen diariamente y que tenemos que desenmascarar como hicimos con los machistas.

Consideran la igualdad como una amenaza, pero no para ellos sino para las relaciones sociales, y lo exacerban en lo más extremo: la violencia de género. El feminismo siempre ha sido ridiculizado y hoy, con nuevas formas, lo vuelve a ser con fuerza. Así, hablan de revancha de género, de feminismo resentido, dogmático o radical, sin más intención que la de volver a "demonizarlo".

Son manifestaciones de ese miedo a la igualdad que los neomachistas tratan de extender de diversas maneras: sacralizan, por ejemplo, la lactancia materna, culpabilizando a las madres que no pueden practicarla; hacen responsables a las mujeres de los problemas de los menores, con la teoría del "nido vacío"; y del aborto ni hablemos, parece que es un capricho de algunas. Ninguno de ellos dice que está en contra de la igualdad sino que, por el contrario, afirman que somos las mujeres las que estamos haciendo una sociedad con graves problemas de convivencia como consecuencia directa de nuestra necesidad de ser libres e iguales. Nunca entendieron que sin igualdad la libertad no existe, y que aquélla o es real o no es igualdad, y la democracia las exige ambas.

Las mujeres siempre hemos tenido que alcanzar cosas con las que los hombres ya nacían; nos relegaron al mundo privado y hemos ido conquistando -con muchos años y esfuerzo- parcelas de lo público, pero llevando siempre a cuestas la vida privada. Los hombres, que tenían destinado como propio el mundo público, lo han mantenido, y su incorporación al otro mundo lo está siendo en mucha menor medida, de ahí las resistencias a la igualdad que perviven -pese a lo mucho que hemos avanzado- sobre todo en los países desarrollados, porque en otros muchos todavía siguen con el burka, símbolo de la mayor de las discriminaciones que padecen las mujeres.

Tenemos que acabar con todos los burkas del mundo, sabiendo hacer frente con la misma contundencia a los viejos argumentos y a éstos más sutiles del neo-machismo.