¿Las lesbianas pueden evadirse de ellos? Puede ser que sí. Yo no conozco casos puntuales en que efectivamente las lesbianas se evadan de estos roles, ya que esto es tan loco como decir que nos evadimos de la cultura y eso es imposible. Lo que sí creo que se puede, es flexibilizar las actitudes rígidas, cuestionar el autoritarismo, visibilizar la existencia del poder en los vínculos. Esa es la única forma de resistir dignamente parte de los mandatos.
¿En qué medida se pretende "normalizar" la lesbiandad? Entiendo que se la normaliza en la medida en que se niega la existencia de roles, en que se pretende construir una imagen artificial de "todas las lesbianas son dulces, cálidas, femeninas, etc." o en que se declama, la inexistencia de vínculos de poder o de violencia en las relaciones lésbicas.
¿Cuáles fueron las principales conclusiones de tu libro "Acoples..."? Creo que no hay tantas conclusiones como propuestas para que pensemos y reflexionemos las actitudes de discriminación y exclusión que reproducimos una y otra vez. En el libro, invito a que cuestionemos el autoritarismo con que se dice "No a los roles", por parte de algunas lesbianas feministas o algunas mujeres de la comunidad lésbica.
¿Qué pasa con aquellas lesbianas que naturalmente se las asocia con un rol masculino? El rechazo a las mujeres masculinizadas por parte de todos los grupos, reproduce la estigmatización que de ellas ha hecho la iglesia, el poder médico, la gente en general. Es por eso, que más que conclusiones, que en efecto aparecen fruto de la investigación realizada durante dos años y presentada en el libro, lo más importante es abrir un panorama de rever los propios prejuicios y evidenciar la forma en que generamos actitudes discriminatorias equivalentes a otros sectores de poder con los que no tenemos nada que ver, que son claramente nuestros enemigos.
Pero las lesbianas más masculinas ¿igual están revirtiendo los códigos patriarcarles? Supongo que a nivel personal a cada una le pasará algo diferente o no. Pero sí a nivel social, entiendo que es revulsivo lo que genera. Siempre hay un desafío, una incomodidad, alguien que usurpa lo que la cultura dice que es "sólo para los hombres". En ese sentido, lo performativo es de una transgresión impresionante. Por eso en el libro, aparece una justa reivindicación a esas mujeres más masculinizadas que realizan desde su práctica de vida, una resistencia concreta al orden y la moral establecida. No hay mayor transgresión que desafiar esos lugares históricamente ocupados "naturalmente" por los varones, nada puede causar más irritación al poder.
Algunas lesbianas feministas más radicales en décadas pasadas, renegaron de cualquier forma de penetración en la relación sexual entre dos mujeres ¿Es válido el que algunas lesbianas fantaseen con los juguetes o dildos en sus relaciones?
Si las lesbianas feministas reniegan de la penetración en las relaciones sexuales, me parece perfecto. Es completamente válido. Justamente defiendo la libre elección en el ejercicio de la sexualidad. El problema es que esta postura trate de imponerse en forma autoritaria o como mandato expreso.
¿Cómo así? Quiero decir que es válido que las lesbianas fantaseen con lo que quieran. Ser perro, planta, con un dildo, con juguetes o con un pene. Ya no se puede admitir que alguien nos diga cómo ejercer nuestra sexualidad (sea quien sea) y menos cómo pensarla o fantasearla.
"Lesbianismo no implica conciencia"
En tu libro cuestionas "el carácter angelical" que se le quiere dar a la sexualidad lesbiana, ¿a qué te refieres?
Lo que cuestiono es la imposición y la generalización de esta característica que entiendo como normalizante, como una forma de decir "el sexo duro" no es para las lesbianas, las lesbianas deben coger dentro de estos parámetros de dulzura, ternura, etc. Está bien si una no quiere esa sexualidad o no le cuadra para nada o no le genera la menor onda ¿Quién dice cómo es o debe ser la sexualidad lesbiana?
Según tu visión, ¿hay una mayor conciencia de la lesbiana por cuestionarse las formas que la normatizan en esta sociedad?
Lesbianismo no implica conciencia. En Venezuela, por ejemplo, hay una gran cantidad de lesbianas sumamente conservadoras. La mayoría en realidad. En Argentina, la cosa no es muy diferente. Creer que la preferencia sexual determina per se cuestionamiento de las normas sociales, es un serio error. Claro, hay que reconocer que hay mayores posibilidades de que esto ocurra, debido a que las prácticas son determinantes y en algún momento, puede aparecer una apelación a revisar las normas, los mandatos. Indudablemente, que hay una vivencia diferente desde la discriminación que se vive, pero bueno, las negras, las discapacitadas, las indígenas, también atraviesan esas instancias, pero no siempre determina conciencia de opresión
En algunos capítulos de tu libro, mencionas a la teoría Queer ¿Cuál es tu opinión respecto a este corriente? La teoría Queer es un salto cualitativo en la forma de entender el mundo, las ideas, nuestra prácticas. Es una visión que nos dispara todas las posibilidades de análisis y de reflexión creativa. Eso sí, hay momentos, coyunturas históricas en que no podemos trabajar sólo desde ahí. Es verdad, por ejemplo, que el concepto de identidad es discutible, hay que revisarlo, se lo puede cuestionar. Sólo que hay estrategias de lucha, en las cuales no hay opción: se deben rescatar, por ejemplo, los conceptos identitarios para organizar la lucha, para agrupar, para reunir. Pero una cosa es que sea necesario y otra que sea indiscutible. Creo que la teoría Queer, va varios pasos más adelante que la realidad que nos circunda. |
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