14 enero 2011

Capítulo 18: No forzar el amor. No obligues a nadie a que te quiera

REGLA 18: No puedes obligar a nadie a que te quiera

Probablemente esta sea una de las cosas más difíciles de aceptar en asuntos del corazón. Tú encuentras a la persona que llevas buscando toda la vida, pero ella no parece darse cuenta.

A lo mejor la acabas de conocer, estás loca/o por ella y, sin embargo, ella no parece estar igual; estás esperando que se dé cuenta de que estáis hechos el uno para el otro… O quizá lleváis ya un par de años juntos (sí, está a gusto contigo, se ha acostumbrado) pero en el fondo sabes que no te quiere.

Más pronto o más tarde (más bien más tarde) te acabará diciendo que las cosas no marchan como ella pensaba, pero tú no quieres ni oírlo. Intentas convencerle para que te dé otra oportunidad, vas a cambiar, vas a ser la persona que ella desea. Es humillante, pero tú no lo ves. Tú crees que merece la pena luchar por ese amor.

Lo increíble del tema es que jamás funciona. Porque el amor es otra cosa. Te las ves y te las deseas, te das de tortas a ti mismo por no ser capaz de conseguirlo, minas tu seguridad en ti mismo/a y tu autoestima, todo lo que quieras; pues aún así, no te querrá. Porque no puede. Y te lo dirá de forma suave y con disculpas o de forma brutal y desagradable.

Y eso ocurre en el mundo entero cuando en una relación sólo ama uno de los dos. Piensa en parejas que conozcas; apuesto a que habrá alguna que tenga este perfil.

Conozco a gente que ha pasado por esto y que ha tardado meses o incluso años en darse cuenta de que no hay ninguna posibilidad. A partir de ese momento, lo que han hecho es buscar parejas cuyo amor sea recíproco. Lo gracioso es que todos los que han pasado por una experiencia así, dicen lo mismo: gracias a Dios que aquella relación terminó, porque con esta nueva soy una persona feliz.

O sea, por muy maravillosa que sea la persona a la que amas, si ella no te quiere a ti, la relación se va a pique. Incluso imaginando que podría llegar a quererte, si eso supone que tú luches a brazo partido y te des tortas a ti mismo, de verdad no merece la pena. Tú debes desear a alguien que te quiera como eres, no como pretendes o intentas aparentar. Si crees que estás con alguien que no te quiere, sé valiente y termina la relación antes de que esa persona la termine. Te sentirás mal por perderla, pero contento por haberte enfrentado a la verdad y un día, al echar la vista atrás, te darás cuenta de que tomaste la decisión acertada.

NO INTENTES CAMBIAR PARA LLEGAR A SER LO QUE TU PAREJA QUIERE QUE SEAS.

No hay comentarios: