Siempre se ha puesto más interés en aquellas prácticas
sexuales que suponen un riesgo a contraer alguna enfermedad
grave y/o mortal, como el Sida por ejemplo. Ante el
poco
contagio entre mujeres lesbianas de Sida (VIH), se ha
mantenido un
silencio en torno a otras enfermedades de
transmisión sexual (ETS) a las cuales
sí somos más propensas.
Sin tener en cuenta que
varias de ellas, sin un tratamiento
adecuado,
pueden producir el temido cáncer.
Según un estudio de la revista
Sexual Health en el 2005, el
más importante realizado, que tuvo como muestra a
7000 mujeres
lesbianas, el
17% aseguró haber sido diagnosticada de alguna
ETS, según datos de FELGTB (España)
entre el 10 y el 20% de
mujeres, heterosexuales u homosexuales,
padecen de alguna ETS
(Enfermedad de Transmisión Sexual).
Las principales causas de transmisión:
A)
Desinformación.
Es muy difícil encontrar manuales y/o textos que brinden
información calificada sobre las relaciones entre mujeres en
materia sexual.
B)
Sexo sin prevención. (intercambio de fluidos vaginales)
Existe una errada percepción de que entre mujeres no se
transmiten enfermedades.
C)
Atención deficiente.
No hay un esquema de salud preparado para atender al
colectivo LGBTI. Existe un desconocimiento facultativo
mezclado con prejuicios morales en la misma plana profesional.
Los encargados de la salud asumen que eres heterosexual toda
la atención ginecológica está basada en esa premisa. Por miedo,
poca aceptación y/o prejuicios, muchas de nosotras no
aclaramos que no lo somos. Las prácticas sexuales entre una
mujer lesbiana y una heterosexual son distintas por lo
tanto es necesaria una atención diferente para ambas.
ETS más comunes entre mujeres:
La candidiasis vaginal (micosis): Producida por el hongo
Candida albicans, se caracteriza por la aparición de un
flujo blanquecino y prurito, y es más frecuente en situaciones
en las que disminuyen las defensas y aumenta por tanto la
flora normal de la vagina (anemia, embarazo, etc.).
Vaginitis: Producida por la bacteria Haemophilus. En la
vaginitis, aparece una secreción amarillenta o verde grisácea
de olor desagradable. Existe una sensación de picor y dolor
al orinar y durante las relaciones sexuales.
Triconomas:
Enfermedad producida por el protozoo
Trichomonas vaginalis, que se manifiesta con sensación de
quemazón, prurito y exudado irritativo, puede irritar la
uretra y la vejiga.
Papiloma humano
Tumoración benigna (verrugas) de la piel causada por
papovavirus en regiones anales y vaginales. Pueden medir
algunos milímetros hasta varios cebtímetros de diámetro,
con superficie elevada rugosa y aparecen típicamente en los
labios mayores y menores de la vulva, el ano, la vagina y
el cuello del útero. Todos los papilomas genitales pueden
guardar relación con lesiones cancerosas y precancerosas
de cuello uterino.
Clamidias
Infección por bacteria Chlamydia, causan abscesos y dolor al
orinar, (síntomas parecidos a la gonorrea con la que a menudo
aparece conjuntamente). Es fácil de tratar mediante antibióticos,
pero puede convertirse en una infección más seria si no se
diagnostica. Puede originar inflamaciones graves de la pelvis,
embarazos extrauterinos (ectópicos) en las mujeres y esterilidad.
Los niños que nacen de madres infectadas pueden desarrollar
conjuntivitis y neumonía.
Herpes genital
Causada por el herpesvirus tipo 2, se inicia con prurito local
moderado seguido de erupción progresiva de vesículas. Éstas se
rompen, forman costras y por último se secan. Todo este
proceso puede durar de una a tres semanas. Es el causante del
cáncer de cérvix (cuello uterino), los virus se acantonan en
las células de la mucosa y acaban produciendo en muchos casos,
años después, la transformación cancerosa de estas células.
Cómo evitar las ETS:
Si eres monógama: (exigir todo esto a tu pareja)
- Chequeo mínimo anual a la/el ginecóloga/o
- Cuidar de tu salud genital (limpieza).
- Evitar los interiores sintéticos.
Si no eres monógama y/o tienes relaciones sexuales casuales:
- Chequeo anual a la/el ginecóloga/o
(si quieres ir más veces al año mejor).
- Cuidar de tu salud genital (limpieza).
- Evitar los interiores sintéticos.
- Usar preservativos, en el caso de las mujeres lesbianas usar
la
barrera de látex.
IMPORTANTE:
Cuando se diagnostica la enfermedad y/o infección en una
paciente lo más probable es que su pareja sexual haya también
contraido el virus y/o bacteria, dependiendo de sus prácticas
sexuales. Ambas deberán ser evaluadas en caso no hayan utilizado
ningún método de prevención.